Acompañamiento integral y arraigo comunitario
El objetivo de la Llar la Mercè de la Fundación FIBS va más allá de la prestación de servicios. Nuestro propósito es acompañar a las personas en el desarrollo de su proyecto de vida y generar entornos accesibles, inclusivos y arraigados a la comunidad, donde cada persona pueda crecer dentro de su propio entorno.
En coordinación con los servicios sociales, de salud y el tejido comunitario, se construye una red de apoyo para personas en situación de fragilidad social, económica o de salud, a través de programas como SAFES, las Llars d’acompanyament (LAE), Salud Neurocognitiva o el Centro de Día.
Una mirada 360º: personas, familias y profesionales
Tras la primera publicación de impacto de 2024, se ha dado un paso adelante en el análisis incorporando, además de la valoración de las personas usuarias, la perspectiva de familias y profesionales. Este enfoque permite una visión más completa del impacto real del servicio, tanto en las personas como en su entorno y en el sistema de atención.
Los resultados muestran mejoras relevantes en el bienestar: un 71% de las personas manifiesta una mejora emocional, hecho que también observan las familias y los equipos profesionales. Además, un 71,4% afirma sentirse más acompañado, reforzando vínculos sociales y contribuyendo a reducir la soledad.
En paralelo, se avanza hacia un modelo de apoyo autodirigido: un 96,4% considera que el servicio se adapta a sus necesidades y un 85,7% percibe que su opinión es escuchada.
Bienestar emocional, compañía y autonomía
El impacto se extiende también al entorno de cuidado, donde un 70% de las familias se sienten más tranquilas y un 60% perciben mayor sensación de apoyo y acompañamiento en el cuidado, lo que contribuye a reducir la carga de cuidados. Al mismo tiempo, la mirada de los profesionales confirma la utilidad del servicio, destacando mejoras en el seguimiento social y la detección de necesidades, y poniendo en valor el trabajo en red.
Quedarse en casa: un derecho y un resultado medible
Todo ello contribuye a la permanencia de las personas en su domicilio o entorno cercano, un resultado asociado al bienestar, al apoyo y a las relaciones generadas, y valorado positivamente por el 90% de las familias y por el 100% de los profesionales.
Programas con impacto: LAE, Salud Neurocognitiva y Trobada Cuidadora
En cuanto a los programas específicos, las Llar d’acompanyament en el envelliment (LAE) muestran cómo un 77% de las personas se sienten seguras en su hogar y un 84,6% pueden tomar decisiones sobre su espacio, reforzando autonomía y estabilidad.
En el caso de ActivaMENT, del programa de Salud Neurocognitiva, un 66,7% reduce la soledad de manera medible —evaluada con la Escala ESTE II antes y después de la intervención— y el 100% la percibe menor, mientras que un 83,3% amplía su círculo relacional y la participación comunitaria.
En cuanto a la Trobada Cuidadorar, un 85,7% mejora en la gestión del cuidado y el bienestar, y un 83,3% reduce el estrés, evidenciando una disminución de la sobrecarga y un refuerzo del apoyo mutuo.
En conjunto, el servicio genera un impacto integral que mejora el bienestar de las personas, fortalece las relaciones y tiene efectos positivos tanto en el entorno familiar como en el profesional, tal como expresa un trabajador social:
“Realizáis una gran labor para la comunidad y también ayudáis mucho al entorno de las personas atendidas.”







