En la Residencia Llar la Mercè acompañamos a las personas con demencia con técnicas de comunicación basadas en la empatía: la Validación es una de ellas
Este método, desarrollado por Naomi Feil en los años 60, aporta un cambio de mirada en el acompañamiento a las personas desorientadas. Se centra en la adopción de una actitud empática con la persona, se apoya en una serie de principios y teorías humanistas y utiliza técnicas y herramientas de comunicación verbal y no verbal
El Método de Validación nos ayuda a ver desde otro enfoque aquellas situaciones del día a día que se vuelven complejas para las personas cuidadoras.
¿Qué hacer ante una persona que nos pide salir de la residencia porque tiene que ir a trabajar? ¿O ante otra que pregunta por su madre?
Estas demandas pueden suponer necesidades que deben ser satisfechas por parte de las personas desorientadas: la necesidad de sentirse útiles, ocupadas y reconocidas, o de sentirse queridas y seguras, entre otras.
Cuando las personas cuidadoras damos valor a estas necesidades, las escuchamos y las acompañamos con respeto. Así, la persona desorientada probablemente se siente acompañada y no juzgada. Además, las personas cuidadoras que han adquirido esta actitud empática pueden gestionar mejor las situaciones. Esta actitud requiere modular la postura corporal, el tono y el ritmo de la voz. También es importante regular la propia emoción. Por lo tanto, se crea un entorno más seguro y acogedor. Esto favorece el bienestar de la persona atendida.
En la Residencia Llar la Mercè, gracias al cambio de mirada que nos ofrece el Método de Validación, tenemos la oportunidad de construir vínculos más auténticos e igualitarios con las personas a las que atendemos.
1️⃣ Primer Principio
3️⃣ Tercer Principio


