Visita del IHRB y el modelo de vivienda social
Hace unas semanas nos visitó el Institute for Human Rights and Business para conocer de primera mano proyectos de entidades de COHABITAC y documentar la descarbonización justa en el entorno construido. Como resultado de esta visita, el IHRB ha publicado un reportaje muy completo y valioso dedicado a la “revolución de la vivienda” en Cataluña, donde se pone de relieve la labor conjunta de administraciones, entidades sociales y empresas.
Alquileres dignos y energía AA
El reportaje pone el foco en experiencias colectivas y de cooperación y, en este marco, cita dos de nuestras promociones de vivienda social: Terral, en Sitges, y el Edificio Adela Barquín, en Sant Feliu de Llobregat. En Sitges, el artículo explica que es posible ofrecer vivienda digna en uno de los mercados de alquiler más caros de Cataluña, muy por debajo de la media local, y con edificios con calificación energética AA, bombas de calor comunitarias, energía solar y un diseño que mejora el confort durante los veranos mediterráneos.
Autonomía y confort térmico
En cuanto al Edificio Adela Barquín, el texto destaca un diseño pensado para el “envejecimiento activo”: pisos más pequeños y fáciles de gestionar, buen aislamiento y circulación, espacios comunes y actividades que favorecen la convivencia, así como un equipo de apoyo discreto pero presente. También valora el enfoque energético pasivo, con tecnología Airzone y placas solares que permiten mantener una temperatura confortable todo el año, y recoge testimonios de vecinos y vecinas que subrayan el bienestar térmico y el sentimiento de formar parte de una comunidad.
La casa de Llúcia forma parte de la revolución de la vivienda en Cataluña, donde las cooperativas de vivienda, las empresas constructoras, los planificadores urbanos, los promotores y las comunidades están trabajando conjuntamente para hacer frente a la doble crisis de la vivienda y la climática.
También han recogido la experiencia de las personas que viven allí con un vídeo con testimonios de vecinas del Edificio Adela Barquín, donde explican cómo este modelo de vivienda les permite envejecer con autonomía, en comunidad y en un entorno energéticamente eficiente. Una de las vecinas, Llúcia, destaca cómo los veranos son cada vez más calurosos, pero que en la nueva vivienda paga menos, se siente muy contenta y disfruta de un gran confort tanto en verano como en invierno, gracias al buen diseño y a la eficiencia energética del edificio.
COHABITAC: 5.000 viviendas sociales
El artículo reconoce igualmente el papel de COHABITAC y de todas las entidades que formamos parte, como piezas clave de este nuevo sistema de vivienda: asociaciones que construyen, rehabilitan y gestionan viviendas sociales sostenibles y que a menudo vinculan acompañamiento social. Estas entidades gestionan unas 5.000 unidades de alquiler social en Cataluña con un modelo que nació a raíz de la crisis de 2008 como una alternativa al mercado especulativo, situando la vivienda como derecho humano y como palanca de acción climática.
Impulso colectivo para seguir trabajando
Desde la Fundación FIBS entendemos este reportaje como un impulso colectivo para seguir trabajando en la misma dirección: demostrar que alquiler digno, edificios de bajas emisiones y fuerte impacto comunitario pueden ir juntos. Nos sentimos agradecidos de que el IHRB haya querido conocer de cerca nuestros proyectos y los del resto de entidades de COHABITAC, y lo vivimos como una responsabilidad compartida para seguir facilitando el acceso a la vivienda digna con humildad y mediante alianzas.

