El impacto del Edificio Adela Barquín va mucho más allá de proporcionar un lugar donde vivir
El informe de evaluación 2025 muestra una satisfacción muy alta entre los vecinos y vecinas y confirma que una vivienda estable, segura y con una comunidad activa contribuye a mejorar la calidad de vida, los vínculos y el proyecto vital.
Para muchos de los vecinos y vecinas, el Edificio Adela Barquín se ha convertido en un punto de inflexión: un entorno que ofrece estabilidad, seguridad y acompañamiento, y que al mismo tiempo abre la puerta a recuperar la confianza, fortalecer las relaciones y avanzar hacia un proyecto de vida estable.
El informe de evaluación e impacto 2025 refleja con claridad esta transformación. La satisfacción media de las personas residentes se sitúa en un 4,62 sobre 5, y un 97% afirma estar satisfecha de vivir en el edificio. Estos datos confirman la buena acogida de un modelo de vivienda social que no solo responde a una necesidad residencial, sino que también genera bienestar y oportunidades de crecimiento personal.
Una vivienda que genera bienestar
Los resultados de este año muestran un impacto especialmente relevante en la calidad de vida de las personas mayores de 65 años. Un 92% de las personas participantes considera que vivir en el Edificio Adela Barquín ha mejorado su vida en términos generales. Esta percepción no se limita al ámbito material, sino que también se relaciona con aspectos emocionales y sociales que inciden directamente en el día a día.
La sensación de acompañamiento es otro de los elementos más destacados. El 88% de las personas se sienten acompañadas, y casi 9 de cada 10 valoran positivamente la inclusión comunitaria. Estos datos muestran cómo el edificio contribuye a generar un entorno de apoyo, relación y pertenencia.
Vínculos, participación y proyecto de futuro
Más allá de la vivienda, el Edificio Adela Barquín favorece una transformación profunda en la vida de las personas. El informe señala avances en la seguridad residencial, la reactivación vital, la participación y la construcción de planes de futuro.
Este impacto no se explica solo a partir de los datos, sino también desde la manera en que la vivienda permite reconstruir trayectorias personales con mayor estabilidad y dignidad.
“Significa sentirme acompañada, segura y activa, compartiendo el día a día con personas de mi edad”. (Vecina)


